Archive for octubre, 2006

Epílogo I

Basta de mirarme de a ojos
de preparar agua caliente
de tocarme gris

Fui azar de manos
colcha infinita
testigo de demasiados ayeres

Tomaré tu vida y la mía
las frotaré hasta que desaparezcan
maldeciré todas las horas
y todas las luchas

ni gravilla ni gravedad
ni gracia ni gracias
descorcharé la botella
del pecado mortal
y me beberé tu nombre

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25 octubre, 2006 at 3:13 pm 3 comentarios

Animalillos

Tenía que andar de la mano
de tejones asustados
y liebres de ojos rojos

Me escondía entre la hierba
esperando la brisa del atardecer
luego corría

No sé por qué corría
no iba a ninguna parte
pero algo me tomaba por la nuca
y me decía corre

Un día me dejé atrapar
tenía las patas adoloridas
y el lomo ajado

Los demás me miraron con odio
yo jamás pediré disculpas

18 octubre, 2006 at 2:15 pm 1 comentario

El Trip de Alicia

Alice in Wonderland

El otro día vi “Alicia en el País de las Maravillas”, versión Disney. La película es bien extraña, como un ácido para escolares o algo así. Siempre me ha gustado esa historia, y me pareció que la película le hacía un flaco favor al cuento original. Llegué a mi casa a buscar de cabeza el mentado librito y lo encontré. Una edición en inglés del ’46, con olor a libro viejo, que se compró mi padre alguna vez. Leer el original de Carroll en el idioma original es un agrado. Si leen en inglés, recomiendo intensamente buscarse una edición en esta lengua. Si no, hay unas traducciones anotadas que son bien buenas.

El libro en cuestión, para los que no se lo han leído, es aún más psicodélico que la película de Disney, lo cual es una gracia si consideramos que fue escrito a fines del siglo XIX. Mi librito traía un prólogo donde explicaba que Carroll le contó por primera vez este cuento a tres niñas un día caluroso, tal como empieza la historia. Después la escribió.

Carroll era en realidad un matemático, y la mayor gracia de las aventuras de Alicia es que derivan de los juegos lógicos a través de los cuales está contado este cuento. Alicia entra en una dimensión paralela para darse cuenta de que allí las leyes naturales y racionales no se aplican y, al parecer, cualquier cosa es posible. De esta forma, no sólo divierte a los niños, sino que desafía al lector adulto en sus concepciones dadas del mundo. En este sentido, es como la idea básica de Matrix, pero mucho más lúdica, no tan en serio, y por lo mismo, para mi gusto, bastante más perturbante.

El personaje de Alicia, la niña que atraviesa un sospechoso límite entre el mundo “real” o “normal”, para ingresar a un mundo alternativo, tiene la particularidad de que no se sobresalta todo lo que podría con los extraños sucesos a los que se enfrenta. Tal vez sea por el modo en que habla, en un inglés muy correcto, muy de siglo antepasado, muy de colegio privado. Es cierto que llora y se angustia, pero sus diálogos son siempre medidos y precisos, como desafiando el sinsentido que la rodea. Intenta hacer entrar en razón al mundo de la sinrazón y lo que empieza a ocurrir es más bien lo contrario. En ese sentido, es como la lógica del inconciente de la que habla Freud, donde todo se rige por una lógica que no es la cartesiana, sino una particular de las zonas ocultas del aparato mental. Es por eso que el cuento es psicodélico, como un sueño o un “viaje” en ácido (dicen).

En Alicia hay mil y una frases para el bronce, cosas que dan ganas de repetir una y otra vez, de anotar en las puertas de los baños, de decirle a tus amigos cuando te están contando un problema grave. Aunque me gustaría escribir una larga lista, la idea es que cada uno se lea el librito, así es que sólo citaré mi preferida (traducida por mi), que relata el encuentro de Alicia con el Chesire Puss

«”¿Me podría decir, por favor, en qué dirección tengo que ir desde aquí?”
“Eso depende mucho de adónde quieras llegar”, dijo el Gato
“No me importa mucho dónde”? dijo Alicia.
“Entonces no importa mucho en qué dirección vayas”, dijo el Gato.
“siempre que llegue a alguna parte“, agregó Alicia a modo de explicación.
“Oh, seguro lo harás”, dijo el Gato, “si tan sólo caminas lo suficiente”.»

Este es sólo un pequeño ejemplo, así hay muchos más, tanto y más delirantes. Sólo me queda volver a recomendar el libro, a los que conocen la historia pero nunca se leyeron el libro, a los que se lo leyeron cuando niños, a los que lo conocen y gozan con su relectura. En general, a todos los que disfrutan con todo aquello que pone en cuestión desde las leyes de Aristóteles en adelante.

12 octubre, 2006 at 10:44 am 1 comentario

Nunca más

I

Santo sacrilegio
he vuelto a visitarte
déjame el silencio
por favor

El anciano en la explanada
no ha sabido
regalarme palabras sabias
como ves

El rostro de piedra
no puede mentir
en tu risa sarcástica
Es cierto que la rabia
hizo promesas
y que no he podido cumplirlas

Una vez más
no habrá contrición
anda y dile al sapo
que croe cada noche

II

Salar de hierbas
frondoso paraje
que salta y sirve
duda y calla
no preguntes por mí

las lágrimas serán otras
la pena una sola
suplantada en vilo

queda una última versión
que se pierde
en las cuencas de los ojos
no sepas nada

si falta mi cielo
cállate
olvídate

5 octubre, 2006 at 1:48 pm 1 comentario


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