Canciones

Donde tomo prestada poesía popular ajena

  • El amor es la cosa más triste cuando se va (Once I loved, de Vinicius DeMoraes)
  • No me hubieras dejado esa noche, porque esa misma noche encontré un amor (Esa Noche, de Café Tacuba)
  • Yo que estoy aquí, sentado frente a ti, me siento desangrar sin poder conversar (Labios de Rubí, de Sandro)
  • Every season has an end (There is an End, de The Greenhorns)
  • Miro al techo que ha vuelto a gotear
    Hacía tiempo que no llovía así
    Y cada gota golpeando contra los cacharros de metal
    Me hace pensar unas veces en sangre y otras veces en ti
    Lo que en realidad viene a ser lo mismo
    Lo que por crueldad ahora viene a dar igual
    O puede ser un ángel que una vez perdió la fe y fue expulsado
    Y que ha venido a agonizar justo encima de mi hogar
    Y estas gotas sean sus lágrimas
    O puede que sea hora de entrar ya en razón
    Y llegar a comprender que dentro de este horror
    No hay literatura, no
    Y eso tú lo sabes bien a fuerza de caer una y otra vez
    En una trampa mortal que en el tiempo dura ya ocho años y medio
    Seré muy breve: te quiero y esto duele

Y vino un pájaro a posarse en mi ventana
Tenía una ala rota y su plumaje era gris y azul
Y al acercar mi mano y comprobar que no echaba a volar
Supe de inmediato que lo enviabas tú
Lo tomé entre mis garras y lo dejé morir
Y, cuando lo hizo, aún llovía aquí
Y la sangre al gotear entre garras de animal presagió mi suerte
Como un ave que voló de Madrid hacia Gijón aún herida de muerte
Reescribendo la espiral de prometer hacerlo bien,
De cometer un nuevo error,
De no saber pedir perdon o pedirlo demasiadas veces
Y aunque ahora escupo una oración helado de terror
Ningún dios responde aún
¿Soy yo el que no ve o es que todavía no se hizo la luz?
Seré muy breve: te extraño y esto duele

Trato de encontrar una salida
Pero no recuerdo ni por dónde hemos entrado aquí
Y contemplo junto a mí el cadaver del que fui,
Según tú, en una ocasión
Y es la mancha de humedad la de la herida mortal
Impregnada en el colchón
Y ahora que te oigo llorar
En lugar de ir hacia a ti me vuelvo a anestesiar
Y me limito a subir el volumen del televisor
O me concentro en recordar para no pensar en ti
Que tendría que llamar que alguien venga a reparar
La gotera de una puta vez
Que ya cansé de recoger litros de agua gris
Gris como un metal que un día relució y que ahora es suciedad
¿Cómo se hace para amar lo que quise despreciar ya una y mil veces?
Seré muy breve: te he perdido y esto duele (Ocho y medio, de Nacho Vegas)

2 comentarios Add your own

  • 1. micaela  |  6 agosto, 2007 en 1:32 pm

    que feolugar mierdas putos

    Responder
  • 2. cecilia  |  24 junio, 2009 en 8:12 pm

    es muy largooooooooooo

    Responder

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